La topografía corneal es una prueba diagnóstica que se emplea para conocer las características de la córnea, realizando un estudio del relieve de su superficie para analizar si existen irregularidades y conocer los diferentes grados de curvatura de esta membrana que recubre la parte exterior del ojo y que es esencial para la visión por sus propiedades ópticas. Aunque existe una gran variedad de equipos que se basan en diferentes principios, el resultado de todas estas pruebas es una especie de “mapa en tres dimensiones” de la córnea, una representación de la superficie corneal que marca su espesor, curvatura, elevación, potencia y relieve.

La topografía corneal se emplea para obtener toda esta información en los siguientes casos:

  • Para evaluar si un paciente es candidato o no la cirugía refractiva láser y, en su caso, indicar el tipo de técnica más adecuado: el LASIK o las técnicas de superficie (PRK/LASEK). Para ello también se emplean otras pruebas adicionales, como la paquimetría.

  • Para evaluar si un paciente es candidato o no a la cirugía para la implantación de una lente intraocular y, en su caso, para realizar las medidas intraoculares necesarias para esta intervención.

  • Para realizar el seguimiento de los resultados de estos dos tipos de cirugías.

  • Para la adaptación de lentes de contacto.

  • Para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades que afectan a la córnea, como el queratocono, la degeneración marginal pelúcida o los  astigmatismos  irregulares.

El procedimiento para la realización de la topografía corneal es indoloro y muy breve. De hecho, el paciente no siente ningún tipo de molestia, salvo, en algunos casos, una pequeña incomodidad o cansancio provocado por la postura que debe adoptar mientras le realizan la prueba.

Es muy importante para esta prueba que el paciente no utilice los lentes de contacto por lo menos una semana antes del procedimiento!

TOPOGRAFÍA